La L-citrulina es un aminoácido que se ha convertido en un ingrediente habitual en suplementos deportivos y fórmulas de pre-entreno. Buena parte de su interés nace de su relación con la arginina y el óxido nítrico, una vía que interviene en la regulación del flujo sanguíneo durante el ejercicio.
Sin embargo, sus posibles efectos van más allá de la sensación de pump. La investigación ha estudiado la L-citrulina en entrenamiento de fuerza, ejercicios de alta intensidad, ciclismo y respuesta vascular, con resultados prometedores en algunos contextos y más discretos en otros.
¿Cuáles son los principales beneficios de la L-citrulina?
Los beneficios de la L-citrulina se relacionan principalmente con su efecto sobre la disponibilidad de arginina y la producción de óxido nítrico. A partir de esta vía se han estudiado posibles mejoras en el flujo sanguíneo, la capacidad de sostener esfuerzos repetidos, la percepción de fatiga y la recuperación. A continuación, revisamos los efectos con mayor interés dentro del entrenamiento.
1. Favorece la producción de óxido nítrico, la vasodilatación y el flujo sanguíneo
Al aumentar la disponibilidad de arginina, también se proporciona más sustrato para producir óxido nítrico, una molécula relacionada con la relajación de los vasos sanguíneos.
En términos deportivos, este mecanismo es una de las razones por las que la L-citrulina aparece frecuentemente en suplementos destinados al pump y al flujo sanguíneo durante el entrenamiento.
Eso no significa que consumir L-citrulina garantice una congestión muscular extrema. La respuesta también depende de la dosis, el entrenamiento, la hidratación y las características individuales.

2. Potencia el rendimiento físico y mejora las repeticiones
Uno de los beneficios estudiados de la L-citrulina es su posible capacidad para ayudar a mantener el rendimiento cuando el ejercicio exige esfuerzos intensos durante varios minutos.
En un ensayo controlado, hombres jóvenes consumieron 6 gramos diarios de L-citrulina durante siete días. Frente al placebo, la suplementación mejoró la tolerancia al ejercicio de alta intensidad y permitió completar una mayor cantidad de trabajo durante una prueba en bicicleta.
Este efecto podría estar relacionado con una mejor disponibilidad de arginina, cambios en la cinética del consumo de oxígeno y una utilización más eficiente del oxígeno durante esfuerzos exigentes.

3. Mejora considerablemente la respuesta al ejercicio aeróbico
También puede ser útil fuera del entrenamiento de fuerza. La L-citrulina participa en mecanismos relacionados con el flujo sanguíneo, la disponibilidad de oxígeno y el manejo de metabolitos generados durante el ejercicio, por lo que puede resultar interesante en actividades de resistencia como ciclismo, running o sesiones prolongadas.
Su efecto no debe interpretarse como un aumento garantizado del rendimiento. En ejercicios de resistencia, la respuesta puede variar según la dosis, la duración del esfuerzo, el nivel de entrenamiento y las características individuales.
Por eso, su papel en este tipo de actividades se entiende mejor como un apoyo al funcionamiento cardiovascular y metabólico durante el esfuerzo, más que como un potenciador directo del rendimiento.

4. Contribuye a reducir las molestias musculares posteriores
La L-citrulina también puede formar parte de una estrategia orientada a la recuperación. Al favorecer la disponibilidad de óxido nítrico y el flujo sanguíneo, puede contribuir al transporte de oxígeno y nutrientes hacia los tejidos después de una sesión exigente.
Además, su participación en procesos relacionados con la eliminación de determinados metabolitos producidos durante el ejercicio puede ayudar al organismo a recuperar condiciones adecuadas después del esfuerzo.
5. Aumenta la disponibilidad de arginina en la sangre
Uno de los efectos mejor establecidos de la L-citrulina es su capacidad para elevar las concentraciones de L-arginina en sangre.
Un estudio farmacocinético publicado en British Journal of Clinical Pharmacology observó que la suplementación oral de este aminoacido incrementa la arginina plasmática y potencia las señales dependientes de óxido nítrico de manera relacionada con la dosis.
Esto explica por qué L-arginina y L-citrulina aparecen relacionadas en numerosas fórmulas deportivas: la citrulina funciona como precursora de arginina dentro del organismo.
6. Disminuye la percepción de fatiga durante el entrenamiento
La L-citrulina puede contribuir a sostener mejor el esfuerzo a medida que aumenta la exigencia del entrenamiento. Su acción se relaciona con una mayor disponibilidad de arginina, la producción de óxido nítrico y procesos metabólicos implicados en el ejercicio.
También participa en el ciclo de la urea, mecanismo mediante el cual el organismo elimina compuestos como el amoníaco que se generan durante el metabolismo. Esta combinación puede favorecer una menor sensación de fatiga en determinados tipos de ejercicio.
A diferencia de la cafeína, la L-citrulina no es un estimulante ni actúa aumentando directamente la activación del sistema nervioso central.
L-citrulina: ¿cómo actúa en el organismo?
Después de ser absorbida, una parte importante de la L-citrulina llega a los riñones, donde puede convertirse en L-arginina. Esta última funciona como sustrato para la producción de óxido nítrico, una molécula que interviene en la relajación de los vasos sanguíneos y en la regulación del flujo sanguíneo.
Esta relación puede resumirse así:
- L-citrulina → L-arginina → óxido nítrico → regulación del flujo sanguíneo
Por este mecanismo, la L-citrulina tiene especial interés en nutrición deportiva y suele incluirse en fórmulas orientadas al entrenamiento. Su función no es estimular directamente el sistema nervioso como ocurre con la cafeína, sino participar en procesos vasculares y metabólicos relacionados con el esfuerzo físico.
Además, su participación en el ciclo de la urea contribuye al procesamiento y eliminación del amoníaco generado durante el metabolismo, otro de los motivos por los que se estudia su relación con la fatiga y la tolerancia al ejercicio.







